Samantha es una superestrella encantadora que muestra cierta irritación con el público, pero simplemente no puede vivir sin él; casi cree ser demasiado grande para sí misma. Con una confianza y autoestima desmesuradas, está tan centrada en sí misma que olvida las cosas más simples, metiéndose en situaciones físicas imposibles y accidentes... que nunca son culpa suya.