Joan Català crea una fascinante poesía gestual a partir de objetos sencillos: un mástil de madera, un cubo, algunos cinturones y cuerdas. A lo largo del espectáculo, realiza un inusual pas de deux con el mástil, midiéndolo, manipulándolo y dominándolo con una gracia inquietante. Cada movimiento parece contar una historia: ¿quiere alcanzar la cima del mástil o entregarse al presente?